Tomado de Historia de 7mo año: Editorial Contexto (pp. 63-67)
Mesoamérica destaca por ser un territorio con múltiples microclimas y relieves variados. A pesar de ubicarse en el trópico, el relieve determina las variaciones de temperatura y humedad entre las tierras altas y bajas. Históricamente, esta gran área cultural se dividió en dos grandes núcleos demográficos: el de los hablantes de lengua nahua y el de la civilización maya.
El entorno de los pueblos nahuas: Se asentaron primordialmente en la meseta central, una región rodeada de altas cumbres y volcanes activos a unos 2000 metros de altitud. En este territorio de clima más bien seco y con lluvias moderadas, los habitantes aprovecharon pequeños valles fértiles para desarrollar la agricultura del maíz. Durante el periodo clásico, la metrópoli dominante fue Teotihuacán. Posteriormente, en el siglo XIII, los mexicas o aztecas migraron desde el norte y asimilaron la cultura de los toltecas-chichimecas locales antes de edificar su capital, Tenochtitlan.
Los pueblos de lengua nahua poblaron la meseta central que tiene una altura promedio de 2000 metros, aunque cuenta con montañas más altas y numerosos volcanes en actividad. Allí el clima es seco, con pocas lluvias, pero hay pequeños valles fértiles donde empezó la domesticación y el cultivo del maíz. En este espacio tan difícil, durante el período clásico, la ciudad más importante era Teotihuacán. En el siglo XIII, cuando llegaron a la meseta los mexicas o aztecas, que emigraban desde el norte, se encontraron con ciudades pobladas por los toltecas-chichimecas. Los mexicas aprendieron de ellos y fueron creando una inmensa ciudad, Tenochtitlan.
El otro espacio de Mesoamérica es el que poblaron los mayas, al sur de México y en Guatemala actual. Podemos empezar nuestro recorrido por la parte central, el Petén. Es una selva, con abundantes lluvias y de tierras bajas. Pues allí, aunque parezca extraño fue donde se levantaron las primeras ciudades mayas, hace más de 2000 años. Por varias razones, incluso desconocidas para nosotros, estas ciudades se despoblaron a fines del período clásico y quedaron cubiertas por la selva.
Pero los mayas no desaparecieron, sino que emigraron a regiones vecinas. En la península del Yucatán formaron nuevas ciudades. Es una zona de tierras bajas, con escasa vegetación ya que no llueve mucho. Pero Yucatán tiene una riqueza maravillosa: un inmenso acuífero subterráneo de donde se puede obtener el agua para la vida humana y para los cultivos. Otros grupos de mayas se ubicaron en las tierras altas de la cadena montañosa que corre junto al océano Pacífico. Tiene picos de hasta 5000 metros de altura, numerosos volcanes, profundos, valles y lagos maravillosos. Se diferencian claramente la temporada de lluvias con la que no llueve. Los mayas se dedicaron allí a la agricultura en terrazas y en los valles, pero no formaron ciudades.
En Mesoamérica se desarrollaron civilizaciones en el período clásico y en el postclásico, que han dejado su huella tanto en las poblaciones actuales como en restos arqueológicos que se siguen descubriendo y estudiando.
Selva del Petén y restos de Tikal.
Según ellos relataban en sus mitos, su dios, Huitzilopochtli, los había guiado en su larga migración desde el norte. Les indicó dónde construir su ciudad: allí donde encontraran un águila posada sobre un nopal con una serpiente en el pico. ¿Conoces dónde se encuentra representado ese símbolo actualmente? Hoy, México, la capital de los Estados Unidos Mexicanos, está construida sobre Tenochtitlan.
Escudo de México
Documento
Moctezuma II fue el último Huey Tlatoani y gobernó desde 1502 hasta 1520, cuando murió a manos de los conquistadores españoles.
"Motechuzoma Xocoyotzin, último Tlatoani mexica, pasaba sus días cumpliendo las más variadas obligaciones: impartir justicia, preservar el orden público, amparar el culto religioso, guiar a sus hombres en la guerra, y, en suma, mantener los órdenes cortesano, urbano y universal. Todo ello porque era el jefe del Estado tenochca, el más grande y poderoso del Altiplano Central y quizás de Mesoamérica. El conjunto de sus tareas exigía preparación, capacidad, valentía y destreza; era, pues, un ser único. Así era una vez nombrado Huey Tlatoani, pero antes que esto sucediera, se desempeñaba como un noble más con alguna responsabilidad. Su origen era similar al de otros jóvenes nobles, lo mismo que su educación primera y militar; sus actos lo destacaron y le permitieron ejercer mayores cometidos."
Ávila, S., La vida cotidiana del último tlatoani mexica, en, Historia de la vida cotidiana en México, tomo I, CFE, México, 2004 p. 279.
Los datos históricos nos muestran que los aztecas, también llamados mexicas, ocuparon la meseta central de México alrededor del siglo XIII, durante el período postclásico, adoptando la cultura de los pueblos de la zona. La ciudad de Tenochtitlan fue fundada hacia el año 1325 d.C. Establecieron un sistema de alianzas con varios de sus vecinos mientras que a otros los dominaron por la fuerza de las armas. A todos se les imponía el pago de tributos en especie, en hombres o en mujeres, que se convertirían en esclavos o podían ser sacrificados a los dioses.
La organización política de los aztecas estaba centralizada en el poder del Huey Tlatoani, llamado emperador por los españoles cuando conquistaron la región en el siglo XVI. En lo más alto de la jerarquía social estaban los sacerdotes y los guerreros como grupos privilegiados que no trabajaban la tierra para vivir. Los comerciantes y los artesanos constituían grupos especializados. La base social era en torno al calpulli: numerosas familias de campesinos nucleadas para el trabajo de la tierra. También integraban la sociedad los esclavos, obtenidos de las guerras o entregados como pago de tributos.
Tenochtitlán. Fuente: doaks.org
Tenochtitlan, la capital, estaba construida en el lago de Texcoco, y ocupaba numerosas islas, sobre las que se alzaban el palacio real, los templos, las plazas y las viviendas.
En cuanto a la economía, la base era la agricultura. El maíz fue el principal producto. Cultivaban, además, frijoles, tomates, calabazas, paltas, ají y algodón. Del maguey (una planta de la zona cálida y seca) se aprovechaba la pulpa para una bebida embriagante y de sus hojas se extraía una fibra usada en la cestería. Para extender la zona cultivable a orillas de los lagos se construían chinampas, especies de islas artificiales, con plantas acuáticas y rellenas de lodo del lago, por lo que su fertilidad era constante.
El comercio, el tejido y otras artesanías eran actividades muy importantes. El contacto con los otros pueblos de la región les permitió integrar elementos culturales y a la vez dominarlos. Los pueblos sometidos pagaban impuestos con tejidos y otros productos como plumas de aves, piedras raras o alimentos. El comercio se extendía por toda Mesoamérica. De regiones lejanas llegaban telas y productos cotidianos y otros exóticos como tabaco, cacao, pieles de animales. El comercio de esclavos era también habitual. Un aspecto particular de esta cultura es que los intercambios no se hacían solo por trueque sino que se empleaban productos de referencia como semillas de cacao u oro en polvo. Por esas razones, los comerciantes eran muy importantes y servían, además, de espías al servicio de las autoridades.
Entre los aztecas el cacao también era considerado un regalo de los dioses. La bebida que producían a partir de las semillas y con agua la llamaron xocolatl. ¿Te resulta conocida?
La religión era politeísta. Se destacan el culto a Huitzilopochtli, dios de la guerra; Tláloc, dios del agua y de la lluvia; Quetzalcóatl, la "serpiente emplumada", dios de la sabiduría. Los sacerdotes organizaban un complejo culto que incluía ofrendas y sacrificios humanos.
Hacia 1500, la Triple Alianza (Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan) controlaba un territorio de cerca de 200.000 km² y una población de 10 millones de personas. Tenochtitlan en este tiempo cubría de 12 a 15 km², con una población residente de 150 000 a 200 000 habitantes. La misma ciudad estaba unida mediante canales y calzadas a los centros provinciales cercanos y con los suburbios. (...) No es sorprendente que los españoles que arribaron en 1519 se sobrecogieran al ver el tamaño de Tenochtitlan, más grande que el de las ciudades europeas de su tiempo –por ejemplo, cinco veces mayor que su contemporánea Londres. Los españoles compararon a la capital azteca con Venecia, pues las calles de Tenochtitlan eran canales. Los canales tenían un tráfico constante de canoas con pasajeros o carga. Gran parte de Tenochtitlan y sus campos vecinos, productores de alimentos, habían sido hechos mediante un enorme drenaje y un proyecto de recuperación de tierras. Los canales funcionaban no solo como vías públicas, sino como diques de drenaje, los cuales reducían el contenido de agua de los pantanos alrededor de las islas originales hasta el punto que podían ser cultivadas.
En el centro de Tenochtitlan había un recinto sagrado dominado por una pirámide de 60 m. de alto, sobre la cual estaban colocados dos templos gemelos de Tláloc, el dios de la lluvia, y de Huitzilopochtli, el dios Sol. (...) El recinto también incluía las viviendas de los sacerdotes, una gran cancha de juego de pelota y un tzompantli sobre el cual se colocaban los cráneos de decenas de miles de víctimas sacrificadas. (...)
Existían dos grandes mercados, uno localizado cerca del recinto del templo, y el otro en Tlatelolco. Observadores españoles contaron que el mercado de Tlatelolco era más grande que el de Roma o Constantinopla. Todo tipo de importaciones exóticas, alimentos, incluso esclavos, eran ofrecidos a la venta en los mercados. Los aztecas usaron como unidades estándar de valor para sus tratos comerciales las semillas de cacao, los mantos de algodón y canutos de plumas llenos con polvo de oro.
Stuart J. Fiedel (1996), Prehistoria de América, Editorial Crítica, pp. 339-341.
Los pueblos de Mesoamérica compartieron aspectos culturales: algunos dioses, el uso de pirámides, la cancha de juego de pelota, demuestran que se intercambiaban algo más que productos comerciales. Quizás el elemento común más importante fue el uso de calendarios. Elaboraron dos: uno, de uso ritual, de 260 días y otro solar de uso cotidiano, de 365 días, dividido en 18 meses de 20 días a los que se agregaban cinco días al comienzo del año. Tenían una concepción cíclica del tiempo: consideraban que cada 52 años, el tiempo volvía a repetirse, por lo que había que tratar de conocer lo que los dioses tenían predestinado para los hombres.
El calendario maya era el más preciso debido a sus conocimientos astronómicos y matemáticos. Además de contar el tiempo en forma cíclica, consideraban un punto de partida para la historia de su pueblo (coincidente con nuestro calendario en el año 3113 a.C.), que se podría representar en una línea de tiempo como las que hemos construido en clase.
La escritura maya se compone de un complejo conjunto de glifos que laboriosamente se pintaban en cerámica, muros o códices; se tallaban en madera o piedra (en los que destacan los trabajos en las estelas).
Estela 51 de Calakmul, que retrata al gobernante Yuknoom Took' K'awiil (alrededor del 731 d.C.).
La escritura maya consistía en signos pictográficos, ideográficos y silábicos mientras que los de los otros pueblos eran solo pictográficos. La escritura de los aztecas, en lengua nahua, fue traducida rápidamente al castellano. Es así que contamos con crónicas indígenas referidas a la conquista española y también a sus costumbres, ritos y vida cotidiana.
Por su parte, la escritura maya permaneció desconocida durante siglos. Muchos de sus libros o códices habían sido destruidos durante la conquista. Sin embargo, el mismo religioso que mandó quemar los libros mayas, anotó una explicación de los mismos. Eso permitió a los lingüistas del siglo XX descifrar la escritura maya de los códices o labradas en estelas, paredes y pinturas murales. Hoy sabemos que no son solo dibujos o nombres de dioses y reyes. Nos informan sobre los reyes, las alianzas y las guerras entre ciudades, las ocupaciones de las mujeres y la vida cotidiana.
También el sistema de numeración de los mayas era más evolucionado. Como todos los demás pueblos de la región tenían un sistema vigesimal, pero el de ellos incluía un signo para representar el cero y le daban un valor posicional, es decir, su valor depende de la posición, tal como lo hacemos en nuestro sistema.
En la arquitectura se destacan elementos comunes, como las pirámides. En lo alto de la pirámide era el lugar de cultu a los principales dioses de cada pueblo.
Imágenes aztecas. Códice Florentino del siglo XVI.
ACTIVIDAD
Consigna: Lee atentamente el texto sobre la zona habitada por los mayas y los nahuas. Luego, responde en tu cuaderno: si vivieras en una zona donde casi no llueve en la superficie pero hay un gran río subterráneo (como en Yucatán), ¿cómo harías para conseguir agua?
Los aztecas no tenían suficiente tierra firme para cultivar porque vivían en medio de un lago. ¿Qué ingenioso invento crearon para resolver este problema y cómo funcionaba?
Observa el dibujo antiguo de la ciudad de Tenochtitlan y lee el texto que habla sobre esa ciudad. Los españoles que llegaron en 1519 dijeron que se parecía mucho a Venecia (una famosa ciudad europea rodeada de agua). Mirando la imagen y el texto, menciona dos razones por las cuales los conquistadores hicieron esa comparación.
El texto explica que los pueblos mesoamericanos tenían calendarios muy exactos que se reiniciaban cada 52 años y que los mayas escribían con "glifos" (dibujos y símbolos) en piedra y vasijas. Conversa con un compañero y respondan:
Si los arqueólogos del futuro tuvieran que descubrir cómo es nuestra vida cotidiana hoy, pero solo pudieran usar las cosas que dejamos escritas o dibujadas, ¿qué objeto de tu día a día (un cuaderno, un teléfono, un cartel) les daría más información sobre ti y por qué?