Desde comienzos de la década de 1970, la economía capitalista comenzó a dar señales de que el espectacular crecimiento de las décadas anteriores estaba llegando a su fin. Estos síntomas aparecieron primero en el sistema monetario internacional y tuvieron mucho que ver con las circunstancias por las que atravesaba la economía estadounidense, que estaba sometida a una intensa competencia de las empresas europeas y japonesas, que experimentaban un fuerte crecimiento. En 1971, el dólar sufrió una devaluación, lo que provocó el colapso del sistema de estabilidad financiera adoptado en Bretton Woods. En este contexto, se produjo una gran especulación con el valor de la moneda.
No obstante, el factor gravitante de este nuevo colapso financiero fue la crisis del petróleo. El crudo representaba cerca del 60 % del total de energía consumida por los países desarrollados, lo que hacía a sus economías altamente dependientes del precio de este bien. En 1973 se produjo la guerra del Yom Kippur, que enfrentó a algunos países árabes contra Israel, Estado que contó con el apoyo de Estados Unidos y los países europeos. La Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP), dominada por los países árabes, decidió cuadruplicar el precio del petróleo como represalia por el apoyo occidental a Israel. Dado que esta organización agrupa a los principales productores de crudo del mundo, su medida tuvo el efecto esperado, logrando subir considerablemente los precios del petróleo de 2,5 dólares el barril a 10 dólares.
Fuente: as.com
Fuente: elmundo.es
La crisis provocó un brusco descenso del crecimiento de las economías de los países más desarrollados, disparó los precios y produjo un rápido aumento de la cesantía. El sector industrial debió reestructurar sus métodos de producción, reorientándose a nuevas tecnologías y a la búsqueda de fuentes de energía alternativas al petróleo. Estas transformaciones fueron fundamentales en la reactivación de las economías más desarrolladas en la década del 80. Al mismo tiempo, el sector servicios creció considerablemente, generándose una tercerización de la economía. En los países menos desarrollados, la crisis tuvo un profundo impacto, especialmente en los años ochenta, cuando se sintieron con fuerza los efectos de la recesión internacional.
En los países sudamericanos aumentó la deuda externa, generando una brecha aún más amplia entre los países pobres y ricos. Entre 1970 y 1980, la deuda externa pasó de 27 000 millones de dólares a 231 000 millones. La recesión mundial, sumada a los altos intereses que los países debían pagar por los préstamos, generó un desequilibrio financiero que llevó a muchos países latinoamericanos a cesar el pago de los intereses de la deuda. Los acreedores internacionales —el Banco Mundial, el FMI o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)— decidieron intervenir en la región, desarrollando programas de ajuste económico que requerían que los Estados adoptaran una serie de medidas como el aumento de impuestos y la disminución de los gastos estatales en áreas sociales. Estas medidas tuvieron un costo social elevado, que se manifestó en el aumento de la pobreza y la cesantía.
Devaluación: fenómeno económico, también conocido como depreciación, que se refiere a la disminución del valor de una moneda en relación con otras monedas extranjeras.
Deuda externa: préstamos de dinero realizados por Estados y organismos multilaterales (FMI, Banco Mundial), que fueron recibidos por los países del tercer mundo en el marco de la crisis de los años setenta.
La crisis también abrió espacios para que se cuestionaran los fundamentos del modelo keynesiano, que había predominado en los países occidentales desde la Segunda Posguerra. Eso permitió que tuvieran acogida los planteamientos de quienes pedían una mayor liberalización de la economía y una menor intervención estatal, bajo el supuesto de que, al garantizarse la libertad de mercado, la libre competencia generaría el bienestar de la población.
Este conjunto de ideas se denominó neoliberalismo; entre sus principios están:
la reducción del rol del Estado en la economía y en la seguridad social;
la privatización de las empresas estatales;
la flexibilización y liberalización del mercado laboral.
Los principios neoliberales fueron aplicados principalmente en los gobiernos conservadores de Margaret Thatcher en Inglaterra y de Ronald Reagan en Estados Unidos. En Latinoamérica, el neoliberalismo fue adoptado por los regímenes militares que, en su mayoría, nacieron como oposición a la presencia del socialismo en el mundo. Por esos años, países como Chile, Argentina y Uruguay adoptaron el modelo neoliberal.
"En la década de los ochenta, con el aumento de los tipos de interés, la subida de la cotización del dólar y la bajada del precio de las materias primas, la deuda se dispara (...). En esta década, denominada la 'década perdida', se acumularon los intereses de la deuda, de tal modo que la devolución de estos superaba lo que se recibía de los fondos (y bancos) internacionales."
Azcárate, B. Geografía de los espacios mundiales, 2002.
¿Qué factores llevaron a la crisis económica de los años 70'?
¿Por qué crees que se denomina a la década de 1980 como "década perdida"?
Desarrolla los fundamentos del neoliberalismo. ¿Qué crítica realiza al Estado de bienestar?
¿Cuál ha sido la evolución de la deuda externa latinoamericana en la segunda mitad década del siglo XX? Representa en un mapa tal como se indica en el material y explica.